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El Buen Plantar
Una Guía para la Reforestación en Zonas Erosionadas de Rapa Nui – año 2024
Programa de Educación y Reforestación para el Cambio Climático en Rapa Nui
Código BIP 40027639
I. Zonas Erosionadas: Un Llamado a la Acción
Te invitamos a hacer una pausa y observar. Mira a tu alrededor, especialmente aquellos lugares DONDE NO HAY SUELO… porque donde no hay suelo, NO HAY VIDA. Quizás encontraremos algunos microorganismos, en cantidades mínimas, pero ciertamente nada que pueda sustentar la vida que conocemos y necesitamos.
Restaurar estos espacios, crear las condiciones para que la vida regrese, ES UN VERDADERO ACTO DE AMOR y de profunda generosidad hacia nuestra tierra y las futuras generaciones.
Es importante ser conscientes de que NOSOTROS, los actores de este momento, quizás no veamos los resultados más espectaculares de esta labor. La naturaleza tardó miles de años en crear los ecosistemas que hoy luchamos por recuperar, y lamentablemente, los hemos ido destruyendo en un lapso muy corto.
La acción de plantar árboles tiene el MAYOR IMPACTO posible para proteger nuestra querida RAPA NUI y, a su vez, a nuestro planeta entero del Cambio Climático. ¿POR QUÉ? Porque al plantar árboles, estamos ayudando indirectamente al fitoplancton de los océanos a fijar carbono. De forma más directa, SON LOS ÁRBOLES los que capturan el CO2 (dióxido de carbono) de la atmósfera y lo almacenan, enterrándolo de forma segura en el suelo.
Cuando plantamos árboles, no solo combatimos el cambio climático, sino que también ayudamos a proteger el suelo de la erosión. Al mismo tiempo, protegemos nuestro océano cercano, ya que un suelo firme y cubierto de vegetación disminuye el arrastre descontrolado de minerales hacia el mar.
Recordemos que todo exceso es perjudicial. El océano necesita ciertos elementos químicos para su equilibrio, pero un exceso de ellos, como el que proviene de la erosión, lo daña profundamente. Y si dañamos el océano, nos dañamos a todos.
II. Cómo Plantar un Árbol: Guía Paso a Paso
1. Traslado del Árbol: El Primer Cuidado
Comenzamos esta aventura trasladando nuestros árboles al lugar de plantación. Para ello, es fundamental que los tomemos siempre desde la bolsa que contiene sus raíces, y NUNCA desde su tallo o futuro tronco. Esto significa que, si los llevamos a mano, probablemente solo podremos acarrear 2 o 3 plantas a la vez para hacerlo correctamente. Si contamos con una carretilla, quien la opere debe hacerlo con sumo cuidado.
No debemos apurarnos; la clave es avanzar LENTO PERO SEGURO.
Estas plantas, aunque pequeñas y en el tamaño justo para ser establecidas en el campo, tienen troncos y raíces aún frágiles. Por esta razón, debemos tratarlas con MUCHO CUIDADO.
Es importante insistir en que, antes de preparar el hoyo, los árboles no se dejen DENTRO de un hoyo pre-excavado, sino CERCA de donde se van a plantar. Hemos observado que algunos árboles quedaron sin plantarse debido a esta mala práctica (posiblemente olvidados o dañados).
2. Sacar el Árbol de la Bolsa: Con Delicadeza
Cuando ya estemos listos para plantar en el hoyo preparado, procederemos a SACAR EL ÁRBOL DE LA BOLSA. La planta se debe extraer con cuidado. Para ello, romperemos la bolsa CON LA MANO, idealmente por el sector que suele estar pre-marcado o indicado en la misma bolsa para facilitar esta tarea.
3. Instalar el Árbol en el Hoyo: La Posición Correcta
Una vez liberado de la bolsa, instalaremos el árbol con mucho cuidado en el hoyo.
Si al colocarlo, el tallo de la planta queda muy abajo respecto al nivel del suelo, debemos sacar la planta momentáneamente e incorporar un poco más de tierra en el fondo del hoyo. Luego, volvemos a colocar la planta. La idea es que el cuello del árbol (la base del tallo, donde comienzan las raíces) quede más o menos a ras con la superficie del terreno circundante.
4. Fertilización: Alimento para el Árbol
Para ayudar a nuestros árboles a prosperar en estos suelos tan empobrecidos («requeté pobres»), utilizaremos dos tipos de fertilizantes: BASACOTE y BORO.
El Basacote es un fertilizante de alta calidad, especialmente formulado para aplicación al suelo. Se presenta en gránulos recubiertos por ceras elásticas que optimizan la liberación controlada de nutrientes. Este sistema se ajusta a las necesidades de las plantas durante aproximadamente 6 meses, proveyendo elementos esenciales como NITRÓGENO, FÓSFORO Y POTASIO, entre otros.
5. Aplicar Basacote: Nutrición Estratégica
Una vez que la planta esté correctamente instalada en el hoyo (pero antes de rellenarlo completamente con tierra), debemos colocar el Basacote. Este se aplica por los costados de las raíces, de manera que, con el tiempo y el riego, se deslice naturalmente hacia el fondo.
IMPORTANTE: NO COLOCAR EL BASACOTE EN EL FONDO DEL HOYO ANTES DE PONER LA PLANTA.
Ustedes mismos medirán y aplicarán la cantidad justa: 10 gramos de Basacote por planta. (Se proporcionará una medida para ello).
(Referencia visual: Imagen que muestra el fertilizante aplicándose alrededor de las raíces, no debajo).6. Rellenar con Tierra: Asegurando el Asentamiento
Luego de aplicar el Basacote, procederemos a RELLENAR EL HOYO CON TIERRA. La tierra suelta que se sacó al excavar el hoyo se devuelve cuidadosamente alrededor de las raíces. Debemos asegurarnos de que el cuello de la planta (la zona de transición entre el tallo y las raíces, que les será MOSTRADA) quede a ras del suelo o, como mucho, un poquito enterrado, pero NUNCA DESCUBIERTO ni por debajo del nivel natural del terreno.
Al rellenar, es crucial cuidar que el centro, alrededor del tallo, quede ligeramente más bajo, formando una especie de ‘cuenca’ o pequeño tazón. Esto ayuda a que el agua de riego o lluvia se dirija hacia el tallo y las raíces, en lugar de escurrirse hacia afuera y perderse.
7. Aplicar Boro: Un Micronutriente Esencial
Una vez que el hoyo esté rellenado con tierra y la ‘cuenca’ formada, es momento de COLOCAR EL BORO. Utilizando una medida, aplicaremos 30 gramos de Boro por planta. Este se distribuye sobre la ‘cuenca’ que hemos formado, en todo el perímetro alrededor de la planta. Finalmente, se debe apisonar o compactar ligeramente la tierra para asegurar un buen contacto.
(Referencia visual: Imagen que muestra el Boro aplicándose en la superficie alrededor de la planta, sobre la tierra ya rellenada).El boro (B) es un micronutriente esencial, absolutamente requerido por las plantas para su normal desarrollo y crecimiento. Desempeña funciones importantísimas en diversos procesos fisiológicos.
Es especialmente crucial para un buen desarrollo del intercambio catiónico de la planta. En suelos con escasez de boro, como es común en este sector, la planta puede detener la división celular en los tallos y en las hojas jóvenes. Si esta deficiencia avanza, la planta puede presentar síntomas como entrenudos cortos (espacios más pequeños entre las hojas o ramas), brotes secos y diversas deformaciones. Por eso, su aplicación es vital para el éxito de nuestra reforestación.
NO TODAS LAS ESPECIES SE USARÁN DE LA MISMA FORMA
El programa considera trabajos con diferentes fines y en distintas condiciones de suelo, exposición, grado de erosión, etc., por eso se barajan varias especies que puedan servir para esta variedad de situaciones.