el Control Erosivo en la Adaptación

Rapa Nui se ve confrontada con desafíos medioambientales que se intensifican debido al cambio climático. Entre las amenazas más inminentes figura la erosión del suelo, un fenómeno con el potencial de desencadenar consecuencias devastadoras en vista de la topografía frágil de la isla y la preservación crucial de su patrimonio cultural y ecosistemas únicos.


En este escenario, el control de la erosión se perfila como un componente indispensable en un programa de adaptación al cambio climático. Cabe destacar que el 97,5% del total de la erosión presente en la isla es de carácter antrópica y solo un 2,5% se debe a efectos abióticos.

Un 50,5% de los suelos de la isla se encuentran en las categorías de muy alta y alta erodabilidad, lo que significa un alto riesgo erosivo, más aun considerando los factores agudizados por el cambio climático. Poco más del 20% de la superficie está afectada por fenómenos erosivos, asociados a las laderas de los volcanes principales y secundarios, donde la pendiente es superior al 15%.

La erosión laminar se encuentra generalizada en la isla y la erosión severa afecta de acuerdo a ciertos estudios hasta a un 11% de la superficie. En un estudio detallado del área de Poike, donde se realizan importantes trabajos de este programa, se  estableció que un 57% de la superficie está afectada por erosión grave, principalmente en las áreas colindantes con los acantilados ubicados al suroeste, al sureste, al este y en las laderas norte del cono central del volcán Poike

Cárcavas de hasta 4 metros de profundidad evidencian la pérdida acelerada y masiva de suelo en algunos sectores de la isla.

INFORME DE MISION ONF, LEFEUVRE J-C., TETUANUI W., BUTAUD J-F.

AGENDA DE INVERSIONES PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE RAPA NUI, BID

Cientos de hectáreas pueden terminar como Poike, como este «paisaje lunar», árido, estéril, con erosión extrema, si no hacemos nada hoy para prevenirla y controlarla.

Incendios, ganadería y cambio climático agudizan la erosión

El desplazamiento sin ningún control de ganado vacuno y caballar por gran parte del territorio, sobrepastoreo y las quemas incontroladas como método de «renovación» de pastizales han ido desgastando y empobreciendo en forma progresiva los suelos, lo cual ha gatillado una serie de procesos erosivos (cárcavas, deslizamiento de tierra, surcos, entre otros) en distintos sectores de la isla, que se han ido agravando en los últimos 30 año, junto con el aumento de la masa ganadera y la proliferación de los incendios.
 
Debido a la alta erodabilidad de los suelos, es necesario mantener una buena cobertura vegetal para prevenir la erosión. En el manejo de la vegetación debe regularse o eliminarse la práctica de la quema, que tiene efectos erosivos. El manejo de los animales es igualmente importante, para evitar el sobretalajeo y pisoteo que origina surcos de erosión que pueden llegar a constituir cárcavas y zanjas.
 
La erosión del suelo se ve acentuada por el recrudecimiento de eventos climáticos extremos, tales como lluvias intensas y tormentas, factores que propician la aceleración de la degradación de la capa superficial del suelo. Adicionalmente, las alteraciones en los patrones de precipitación derivadas del cambio climático pueden intensificar la vulnerabilidad de Isla de Pascua frente a la erosión al modificar la frecuencia e intensidad de eventos meteorológicos adversos; por ejemplo, periodos secos prolongados seguidos de días con precipitaciones intensas llevan a intensificar el proceso erosivo.
 
Un componente crítico en el programa de adaptación climática insular engloba la aplicación de estrategias específicas para el control erosivo. Esto implica la adopción de técnicas avanzadas de conservación del suelo, como la reforestación de áreas críticas y la implementación de sistemas de manejo hídrico destinados a mitigar la escorrentía superficial y fomentar la infiltración del agua en el suelo se torna imperativa.


Un enfoque integral para el control de la erosión

La aplicación de técnicas avanzadas desempeña un papel crucial en la prevención de la erosión. La identificación de áreas prioritarias y la implementación de medidas específicas, respaldadas por análisis de datos científicos y monitoreo continuo, constituyen elementos esenciales para garantizar la eficacia a largo plazo de estas estrategias.
 
Por supuesto, dichas actividades deben ir acompañadas de la concientización y educación de la comunidad local. La comprensión profunda de la importancia de la conservación del suelo y la adopción de prácticas sostenibles por parte de la población local resultan cruciales para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de las estrategias de adaptación. En tal sentido, el ofrecer espacios demostrativos prácticos también ayuda a que la comunidad, como los parceleros, comiencen a introducir estas técnicas de prevención y control en sus predios.
 
El control erosivo se erige como una estrategia ineludible en un programa integral de adaptación al cambio climático en Isla de Pascua. La amalgama de técnicas de conservación del suelo, implementación de tecnologías avanzadas y la participación activa de la comunidad no solo salvaguarda los recursos naturales y culturales de la isla, sino que también robustece su resiliencia ante los desafíos climáticos en constante evolución. Este enfoque técnico y holístico se postula como una medida esencial para preservar la singularidad y sostenibilidad de Isla de Pascua en el contexto del cambio climático.

En el pasado, se intentaron obras de control de erosión usando zanjas de infiltración, pero la realidad de la isla requiere soluciones más potentes, como se plantea en el programa.

DOS TIPOS DE INTERVENCIONES PARA EL CONTROL DE LA EROSIÓN EN RAPA NUI

El programa contempla tanto una serie de trabajos en cárcavas del sector Poike, que son las más dinámicas y masivas de la isla, así como también trabajos de recuperación de suelos en algunas parcelas que ya hayan venido trabajando en programas de INDAP, PDTI o CONAF.
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