- 2do Conversatorio PCC – Informe Final
- Resumen Ejecutivo
- 1. Introducción
- 2. Antecedentes y Contexto del Programa
- 2.1. El Programa "Transferencia, Educación y Reforestación para el Cambio Climático en Rapa Nui"
- 2.2. Criticidad del Cambio Climático en Rapa Nui: Un Diagnóstico Preocupante
- 2.3. Logros Significativos del Programa (hasta la fecha del conversatorio)
- 2.4. Síntesis de las Conclusiones de las Mesas Sectoriales 1 y 7 sobre Incendios Forestales
- 3. Metodología Detallada del 2do Conversatorio
- 4. Resultados Detallados del Conversatorio
- 5. Discusión Ampliada de los Resultados
- 6. Contexto Institucional: Aportes de Carabineros y SINAPRED
- 7. Conclusiones
- 8. Recomendaciones Estratégicas
- ANEXOS
2do Conversatorio PCC – Informe Final
Resumen Ejecutivo
El presente informe final detalla exhaustivamente la concepción, desarrollo, metodología, resultados y conclusiones del Segundo Conversatorio del programa «Transferencia, Educación y Reforestación Para El Cambio Climático en Rapa Nui». Este programa, ejecutado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y con Código BIP N°40027639, busca fortalecer la resiliencia de la isla frente a los impactos del cambio climático. El conversatorio, celebrado el 27 de diciembre de 2024 en el Hotel Nayara – Hangaroa, se enfocó críticamente en la problemática de los incendios forestales (IIFF), exacerbados por las condiciones climáticas cambiantes.
Fundamentado en los hallazgos de las mesas sectoriales 1 y 7 del programa, que previamente abordaron los IIFF, el conversatorio persiguió dos objetivos centrales: primero, establecer un orden de prioridad consensuado para siete lineamientos estratégicos clave identificados para la prevención y manejo de IIFF; y segundo, generar un repertorio de acciones específicas y operativas para la implementación efectiva de dichos lineamientos.
La metodología empleada fue eminentemente participativa. Los asistentes, representantes de diversos sectores de la comunidad rapanui, fueron organizados en cinco grupos de trabajo. En una primera fase, estos grupos ponderaron los siete lineamientos, resultando en la siguiente jerarquía de prioridades: Educación Ambiental Integral (16.07%), seguida por Colaboración Interinstitucional (15.48%) y Políticas Efectivas (14.88%). Los lineamientos de Tecnología y Prácticas Sostenibles (14.29%), Rescate de Prácticas Culturales (13.69%) y Monitoreo y Evaluación (13.10%) ocuparon posiciones intermedias, mientras que la Participación Comunitaria (12.50%) fue identificada como la de menor prioridad relativa. Esta última valoración se interpretó no como una subestimación de su importancia, sino como un reconocimiento a la alta disposición colaborativa ya existente en la comunidad, sugiriendo que otros ámbitos requieren un impulso inicial más enfocado.
En una segunda fase, los grupos propusieron un extenso catálogo de acciones concretas para cada uno de los siete lineamientos. Estas propuestas abarcaron desde la creación de materiales educativos multilingües y la reforma curricular, hasta el fortalecimiento de la institucionalidad de emergencia (SENAPRED), la promoción de la denuncia ciudadana, la adopción de tecnologías sostenibles para la vigilancia y el manejo de recursos, y la revitalización de prácticas culturales ancestrales con potencial preventivo.
El informe concluye reafirmando la necesidad imperante de un enfoque holístico e integrado que articule la educación, el fortalecimiento institucional, políticas públicas robustas, innovación tecnológica, la valorización del patrimonio cultural y una activa participación comunitaria para mitigar la amenaza de los incendios forestales en Rapa Nui. Se enfatiza la importancia de la sistematización y posterior desarrollo detallado de las acciones propuestas para su inclusión en la planificación operativa del programa y su efectiva ejecución.
1. Introducción
Rapa Nui, un territorio insular de invaluable riqueza cultural y ecológica, se enfrenta a una creciente vulnerabilidad ante los efectos adversos del cambio climático. Entre estos, los incendios forestales (IIFF) se han intensificado, constituyendo una severa amenaza para su patrimonio natural y arqueológico, la seguridad alimentaria y los recursos hídricos de la comunidad. Consciente de esta urgencia, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) implementa el programa «Transferencia, Educación y Reforestación Para El Cambio Climático en Rapa Nui» (Código BIP N°40027639). Dentro de este marco, el componente “Te maramarama” (que se traduce como «dar luz» o «iluminar») contempla la realización de tres conversatorios temáticos destinados a profundizar y co-construir estrategias de acción.
Este documento constituye el informe final del segundo de estos conversatorios, el cual se dedicó monográficamente a la problemática de los incendios forestales. El evento tuvo lugar el viernes 27 de diciembre de 2024, congregando a actores clave de la comunidad en las dependencias del Hotel Nayara – Hangaroa, en Hanga Roa. Los insumos fundamentales para este encuentro emanaron de los diagnósticos y propuestas preliminares generados en las mesas sectoriales 1 (Medio Ambiente y Cambio Climático) y 7 (Seguridad y Emergencias) del mismo programa, las cuales ya habían identificado los IIFF como un desafío prioritario.
El propósito general de los conversatorios es definir y refinar acciones relevantes para fortalecer la capacidad adaptativa del territorio. Específicamente, este segundo encuentro buscó, mediante un proceso participativo, (1) priorizar los lineamientos estratégicos surgidos de las mesas sectoriales y (2) proponer un conjunto de acciones concretas, viables y culturalmente pertinentes para la prevención, mitigación y respuesta ante los incendios forestales en la isla.
Presentación: “Proyecciones del Programa de Cambio Climático”

Ninoska Huki – Ex jefa provincial CONAF Rapa Nui
¡Iorana a todos! Es un gusto estar aquí. Como bien mencionó Petero, hoy me corresponde contextualizar en qué punto nos encontramos, y lo hago desde mi experiencia en el tema, ya que desde agosto, como saben, no formo parte de CONAF. No obstante, es un honor para mí compartir con ustedes los avances y el estado actual de un programa que gestamos para un periodo de dos años y que, ahora mismo, está a solo tres meses de culminar.
Este programa lo denominamos «programa de transferencia». La idea central, el objetivo general que nos planteamos en plena pandemia, fue poder transferir toda la vasta experiencia y el conocimiento que posee el equipo de la corporación en dos áreas cruciales: la educación y la reforestación, ambas enfocadas en abordar el cambio climático. Esto no es un desafío menor para una entidad cualquiera, sino que se trata de enfrentar un estado de vida que se ha instalado en el mundo y, muy particularmente, en Rapa Nui. Y ante este estado de vida, que llamamos cambio climático, la respuesta inmediata y necesaria es la adaptación. Aunque ojalá pudiéramos mitigar sus efectos de forma contundente, las mesas de diálogo nos han confirmado que, por ahora, nuestra principal tarea es adaptarnos.
Este programa de transferencia para la educación y reforestación frente al cambio climático surge porque la crisis climática es tan crítica en Rapa Nui como lo sería en cualquier otra isla del planeta. El cambio climático nos afecta a todos como seres humanos globalmente, pero su impacto en un continente es distinto al que se vive en las islas. Y en Rapa Nui, una isla especial por ser la más distante, equidistante y lejana del mundo, la situación se agrava. Contamos con una superficie pequeña, estamos aislados, y hemos experimentado una disminución drástica de las precipitaciones, alrededor de un 15% en los últimos 10 años, acompañada de un aumento de las temperaturas máximas.
Las condiciones extremas también son críticas. Nuestros suelos son muy delgados y la erosión ha aumentado significativamente debido a los incendios forestales, que es precisamente el tema central de este conversatorio. Nos enfrentamos a praderas muy degradadas, un exceso de arado en el pasado que aún persiste, y la continuación de incendios forestales intencionales. Por lo tanto, es evidente que hay prácticas que necesitamos conversar, reflexionar y, quizás, cambiar de metodología. Además, la superficie de suelos con potencial agrícola es baja; tenemos muy pocos suelos con capacidad productiva.
A raíz de estas mesas de diálogo, y en línea con los objetivos iniciales del programa de transferencia, hemos propuesto varias soluciones. La primera es propagar. La segunda es controlar la erosión. Y las siguientes, igualmente importantes, son educar y plantar.
Estas acciones pueden, y de hecho se han realizado, de manera contemporánea. Es decir, podemos estar propagando y educando, luego controlando y educando, y después plantando y educando, todo al mismo tiempo. Cuando hablamos de «producir» o «propagar», nos referimos a generar miles de plantas. Esto se puede hacer a través de semillas o esquejes, seleccionando especies que sean aptas para resistir las difíciles condiciones de la isla. No se trata de plantar flores en Poike, ni de intentar establecer árboles nativos en la degradada zona de Ovahe sin una estrategia. Se trata, y esto es fruto de estudios anteriores, de utilizar especies que son verdaderas «combatientes», «soldados»; son como los prevencionistas de las brigadas. Son aquellas especies capaces de resistir las adversas condiciones geológicas, geográficas y climáticas que hemos identificado.
La siguiente solución es controlar la erosión y las cárcavas. Todos los que vivimos en la isla somos testigos diarios de los niveles de erosión, las cárcavas, las quebradas y cómo las aguas lluvias y las correntías terminan perdiéndose en el mar. Hace unos 10 años, se hablaba de «cosechar el agua», un concepto muy hermoso que, lamentablemente, se quedó más en la teoría. Sin embargo, de alguna manera, hoy se practica en el campo, aunque no con la tecnología que se había soñado originalmente. El problema es que esa agua se pierde en el mar. Tenemos unas 500 hectáreas con erosión severa en la isla, algo que a veces pasa desapercibido, como si fuera parte normal del paisaje, pero no es así. A esto se suman cientos de hectáreas con diversos grados de erosión, pero también con problemas de sustrato. No hay nutrientes, por lo que el suelo escurre como si fuera limo, perdiendo constantemente este recurso vital.
Ante esto, la solución que proponemos dentro del programa es educar y difundir de manera intensiva. Siempre hemos educado y difundido nuestras acciones, pero este programa tiene como objetivo específico, ratificado en las mesas de diálogo, realizar talleres dirigidos a los jóvenes y llevar a cabo las llamadas «mesas sectoriales». De hecho, ya se realizaron 10 de estas mesas, abordando 10 temas distintos por sector. También hemos utilizado recursos audiovisuales para transmitir el mensaje a toda la comunidad, con el fin de convertirnos en una comunidad resiliente y con capacidad de adaptación al cambio climático.
Y, por supuesto, la siguiente solución fue plantar. El objetivo era plantar más de 100.000 árboles. Esto significaba que lo que se había propagado y producido tenía que llevarse a estas áreas donde, por un lado, se buscaba controlar la erosión y, por otro, ya estaban en capacidad de recibir o establecer estas plantas. Esta tarea se realizó con cuadrillas de trabajadores y, muy especialmente, con grupos de voluntarios.
En la producción de estas miles de plantas, el programa contó con la ayuda física del vivero de CONAF. El personal del vivero y su capacidad de producción se pusieron a disposición del programa. Recordemos que este programa era corto, de solo dos años. De las cuatro soluciones, la primera se realizó con ayuda de CONAF. Actualmente, el programa ya ha producido 113.000 plantas. Esto significa que, a día de hoy, hemos superado el 90% de la producción y, de aquí a marzo, esperamos un delta positivo de 30.000 plantas adicionales. Y esto, sin considerar la capacidad que tiene el vivero de producir anualmente según su meta institucional.
En cuanto a la solución de control de erosión, si bien se controla al plantar, en este caso nos referimos a un ejercicio específico del programa: la selección de cuatro parcelas experimentales. En ellas se hizo un trabajo particular. Falta una por completar, y no puedo asegurar que se termine, pero está en ejecución. Son cuatro parcelas ubicadas en el faldeo, a los pies de algún cerro de la isla, que sufren gravemente por la escorrentía de lluvia. Esta escorrentía causa grandes perjuicios en las plantaciones, ya que las lluvias provocan derrumbes por la pendiente y socavan el terreno, produciendo un exceso de material en las plantaciones. En las primeras dos parcelas, el trabajo fue un éxito; se crearon pozos de decantación gigantes que han servido, de alguna manera, para canalizar o cosechar el agua. El trabajo ahí ha sido positivo.
La cuarta solución, que fue un objetivo primordial y luego ratificado, es el establecimiento de las plantas para el futuro. Ver una planta valiente que prospera, o que una planta en el borde costero me dé sombra, me hace pensar en la importancia de la cobertura vegetal, que protege el suelo. Pero si las personas no comprenden la importancia de esto, y cuánto ayuda el sombrear la isla para evitar otros efectos del cambio climático como las temperaturas extremas, nos quedaríamos solo con la linda idea de haber ido a plantar o con el sentimiento de haber ayudado a un arbolito. La idea, la solución propuesta, es que todo el mundo conozca lo que estamos haciendo. Pueden ser 130.000 plantas (considerando el delta final); es muy poquito en el gran esquema, sí, pero para la isla es suficiente en un tiempo corto, aunque insuficiente para el resto de la vida. Por lo tanto, tiene que ser una práctica constante, como un hábito de limpieza o de vivencia.
En educación, como mencioné, hemos realizado las mesas sectoriales, y los tres temas más recurrentes y las soluciones o conclusiones de estas mesas recaen, por supuesto, en los tres temas de estos conversatorios. También están los talleres para jóvenes y una intensa difusión por redes sociales, que son interactivas, utilizando herramientas digitales modernas.
Llegando a este segundo conversatorio, el objetivo es que las mesas sectoriales sirvan para reflexionar sobre los temas en discusión respecto al cambio climático en Rapa Nui. De estas, la mesa 1 y la mesa 7 se enfocaron en los incendios forestales intencionales. Ese segundo apellido, «intencionales», ya no lo utilizamos porque es redundante. Gracias a la educación, ahora sabemos que en la isla todos los incendios son intencionales. Entonces, ¿para qué insistir? Son incendios forestales. De hecho, se realizaron dos mesas sobre este tema porque la primera fue tan exitosa que los jóvenes estudiantes pidieron, a través de sus profesores, que la repitiéramos. Así, se hizo una segunda solo con estudiantes (yo ya no estaba para esa segunda).
En los resúmenes de estas mesas sectoriales (la 1 y la 7), se repiten conclusiones que básicamente apuntan al impacto del cambio climático en los incendios. Lo que concluimos, o ellos concluyeron, es que el cambio climático y los incendios forestales forman un círculo vicioso. Mientras más incendios forestales hay, más se afecta o más fácil es para los elementos del cambio climático actuar. Si se producen incendios, el suelo se degrada, hay erosión, y las lluvias extremas arrastran este material al mar, perjudicando el hábitat marino. Lo que hay que intentar, y se ha tratado, es bajar la cantidad de incendios, porque son tan perjudiciales que el objetivo debiese ser su erradicación. Se espera que, en estas tres conversaciones (conversatorios), las conclusiones –que serán las mismas pero más vinculantes– sean tratadas de manera oficial, formal y seria por otras instituciones y las autoridades.
Esa es la idea: llevar esto a política pública, a tecnología, a prácticas culturales. No venimos solo a reflexionar y a que se nos quede en la mente lo importante que es erradicar los incendios forestales. Se trata de que, desde mi perspectiva, desde mi asiento, y el de todos (porque todos son importantes), pero especialmente cuando se tiene la capacidad de influenciar y colaborar, se impulse una política pública local para erradicar los incendios. Una política que defina qué prácticas están prohibidas, limitadas o sancionadas, para así empezar a retroceder en las malas prácticas. En este sentido, el conocimiento tradicional y la educación son fundamentales.
La siguiente meta es que la conclusión de este conversatorio sea recogida por autoridades que tengan la facultad, el fuero, el permiso, el mandato, para hacer que esta conclusión sea parte de un plan concreto de ejecución. No esperar una ordenanza, un proyecto u otro programa. No es difícil, pero este conversatorio tendría que llevarlos a ponerse de acuerdo.
¿Y por dónde empieza el conversatorio? Pues, por las conclusiones de las mesas sectoriales y los siete alineamientos o temas importantes para llegar a la conclusión final. Estos son como los «torpedos» para generar una política más cercana:
1. Educación ambiental integral.
2. Colaboración interinstitucional: no intra-isla, sino colaborar con los otros que viven en esta misma isla.
3. Políticas efectivas.
4. Tecnología y prácticas sostenibles.
5. Rescate y prácticas culturales: Esto es muy importante. Nuestros ancestros, nuestros tupuna, reciclaban, reutilizaban, cuidaban el agua, la cosechaban. Es cierto que ahora hay más tecnología, pero hay que usarla en conjunto con recuperar esas prácticas.
6. Monitoreo siempre: Estar vigilándonos y cuidándonos entre nosotros, y evaluando cómo lo estamos haciendo para ver si se cambia o no.
7. Participación comunitaria: Si actuamos como islas dentro de islas, el éxito no está asegurado. Lo contrario es la participación comunitaria.
Estos son los siete puntos sobre los cuales nosotros, como grupo hoy día, en el conversatorio, vamos a intentar llegar a una conclusión que luego se lleve a reacciones más vinculantes entre las instituciones.
Muchas gracias.
Presentación: “Papel de SINAPRED en Rapa Nui”

Fernando Pakarati – SENAPRED Provincial
Actualmente, me desempeño como Encargado de Contingencia en la Delegación Presidencial Provincial, además de formar parte del gabinete del delegado. Es importante mencionar que presenté mi renuncia y mi último día es el próximo lunes 30, así que me tomaré algunas libertades para hablar con franqueza, aprovechando esta instancia.
Mi rol actual se nutre de mi experiencia previa en incendios forestales, tras muchos años en CONAF, y un conocimiento considerable del tema. Aunque inicialmente pensé que mi labor sería más administrativa, hoy agradezco las herramientas que me ha proporcionado y la valoración que he recibido de mis pares. Hoy quiero explicarles cómo funciona el sistema de emergencias en nuestra provincia. Rapa Nui es una provincia pequeña, pero con una particularidad: tenemos dos autoridades principales, el Delegado Presidencial Provincial y el municipio, encabezado por nuestra alcaldesa. Esto a veces significa que los recursos provienen de distintas fuentes y, si bien en la operatividad cotidiana las cosas suelen funcionar, en el ámbito legal la situación no siempre es tan clara.
Desde hace un par de años, contamos con la Ley 21.364, que transformó la antigua Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI). En la isla, no teníamos un funcionario dedicado exclusivamente a ONEMI; de forma nominativa, se designó a Roberto Ica, quien es el encargado de recursos humanos de la delegación. Fue una designación directa, una responsabilidad adicional a su trabajo principal, lo que evidentemente representa una sobrecarga. Por mucho tiempo, tanto a nivel provincial como comunal, hemos planteado la necesidad de contar con una Oficina de Emergencia formal en la provincia, pero lamentablemente, esta petición no ha sido escuchada.
Con el cambio de ley, ONEMI, que era una oficina de respuesta reactiva, dio paso a SENAPRED (Servicio Nacional de Riesgo y Desastre). El objetivo de SENAPRED es más amplio, buscando abarcar la prevención y la reducción del riesgo de desastre, y para ello se está implementando el Sistema de Prevención de Riesgo y Desastre Provincial.
Nuestra ubicación geográfica es un factor crítico: estamos a 3.700 kilómetros del continente. Cualquier ayuda que necesitemos desde allí tarda, como mínimo, 72 horas en llegar. Consideren que un incendio forestal puede consumir más de 400 hectáreas en solo 10 horas. Para cuando la ayuda continental pudiera activarse y llegar – el avión, las 5 horas de vuelo, el desembarco de equipos y personal – ya se nos habría quemado todo.
Entonces, ¿cómo funcionamos a nivel provincial? Tenemos un COGRID, que es el Comité de Gestión de Riesgo y Desastre Provincial y también Comunal. En el papel, el delegado preside este comité, pero en la práctica, quien lleva la batuta depende del tipo de emergencia. Si es un incendio forestal, CONAF lidera. Si es un accidente aéreo dentro del radio del aeropuerto, es la DGAC; fuera de ese radio, es la FACH. Si es un desastre en el mar, es la Armada, y así sucesivamente. Estas instituciones convocan, y el resto de los servicios se ponen a disposición para colaborar.
Por ley, el COGRID tiene miembros permanentes con derecho a voz y voto, como la delegación, el encargado de gestión de riesgo y desastre, la Seremi de Salud, entre otros. Cada institución, dentro de su jurisdicción, establece y realiza ensayos, y tiene sus propios planes de gestión de riesgo y desastre. Como mencionaba Pedro, en nuestra provincia, la emergencia más recurrente son los incendios forestales, donde todos participamos.
Aquí es donde se establece cómo debemos coordinarnos. Y aprovecho esta instancia para hacer un llamado a las autoridades presentes, al CORE, a los concejales, a todos quienes tengan contactos: por favor, necesitamos contar con SENAPRED y sus funcionarios aquí en la isla. ¿Por qué? Porque si no, terminamos dependiendo de la buena voluntad. De la buena voluntad de Carabineros, por ejemplo, que si bien tienen sus funciones, si no cuentan con el equipamiento o materialidad necesaria, y sufren pérdidas o daños, ¿quién se los repone? Su jefatura les preguntará quién los mandó a hacer eso. Sus acciones tienen un límite. Lo mismo ocurre con otras instituciones. Por eso, es crucial que el servicio de gestión de riesgos de desastre llegue a la isla.
Para operar correctamente, solo necesitaríamos tres funcionarios dedicados, capaces de funcionar 24/7, coordinar, levantar información, hacer los llamados y, sobre todo, gestionar los recursos para apoyar a las instituciones que operan en el territorio. De lo contrario, terminamos apelando a la «causa insular». Si, por ejemplo, la maquinaria del MOP se daña en un incendio, ¿quiénes sufrimos las consecuencias? Nosotros, porque nuestros caminos se ven afectados, nuestra vida diaria. Cuando se requiere un recurso, el ente técnico (por ejemplo, CONAF para un incendio forestal) lo solicita, y la delegación coordina: «MOP, necesito que estés aquí. Carabineros, necesito que estés aquí. Armada, etc.»
Así es como hemos estado funcionando. Los encargados de emergencia de las diferentes instituciones nos conocemos, pero lamentablemente, casi siempre nos vemos en el contexto de una emergencia. Nos apoyamos mutuamente: «Oye, tú tienes esto, yo tengo esto otro, ayúdame con esto». Funcionamos «a lo compadre». ¿Y por qué? Porque vivimos en el mismo territorio, y si nos apoyamos, los beneficiados somos todos nosotros: nuestro territorio, nuestro patrimonio, nuestra arqueología, nuestras familias. Nadie va a venir de afuera a cuidarnos; debemos hacerlo nosotros mismos.
La provincia está bien organizada en este sentido, pero necesitamos el respaldo legal y, fundamentalmente, el apoyo de las autoridades para concretar la llegada de este servicio que les estoy pidiendo. Esto es como un extintor: se ve bonito, pero debe estar al día, no vencido, listo para usarse. Idealmente, no lo ocuparíamos, pero si se necesita, tiene que estar en perfectas condiciones. Así mismo debe funcionar el sistema.
La activación de una emergencia usualmente comienza con un llamado de la sociedad civil: «Oye, se está quemando acá». A partir de ahí, se activa una red que no para, liderada en incendios forestales por CONAF junto con los bomberos, que son voluntarios. Muchos de estos bomberos son continentales y nos ayudan a cuidar la isla sin recibir recursos a cambio, solo con buena voluntad y aportes. Un aplauso también para el equipo municipal, el tío Chico, el tío Simón, que siempre están ahí.
Con respecto a los recursos, como los aljibes o la materialidad, el MOP tiene una capacidad súper reducida. Ahí entra el municipio. Hoy en día, Ma’u Henua también cumple una labor importantísima. No tenemos comunicaciones transversales en las instituciones. Desde 2013 se identificó esta necesidad, y SENAPRED sigue en deuda con nosotros. Actualmente, dependemos de un privado al que Ma’u Henua le arrienda el servicio de comunicación. Ma’u Henua tiene prácticamente toda la comunicación a nivel isla. Si pasamos el PUI hacia Anakena, no hay comunicación. ¿Y quién cubre eso hoy? Ma’u Henua. Ellos están conectados, por ejemplo, con Carabineros y la Armada (que tiene radios en las caletas), y traspasan la información a Hanga Roa. Si este proveedor privado se va, sube los precios o no podemos acceder al servicio, quedamos incomunicados.
Existe un convenio de colaboración, basado en la buena voluntad, entre Ma’u Henua, CONAF, ELMO (Entidad Local de Mantenimiento de Obras) y el municipio para trabajar juntos, por ejemplo, en la creación de cortafuegos. Esto se trabaja durante todo el año, no solo cuando hay incendios, para que, si ocurren, no pasen los límites y se puedan controlar mejor. Los incendios forestales, a diferencia de los estructurales, se combaten de manera estratégica porque no tenemos mucha agua. Tenemos un problema hídrico; no podemos estar botando agua para apagar incendios porque nunca es suficiente. Los cortafuegos son líneas que se han creado y se mantienen permanentemente.
La provincia municipal, Ma’u Henua, CONAF, la BRIFAR (Brigada de Incendio Forestal de la Armada) prestan un apoyo crucial. Cuando se levanta una alerta roja –por ejemplo, si hay un incendio a menos de 200 metros del Parque Nacional– se activa toda la red de emergencia para combatir y atacar de manera rápida y eficiente. Un aplauso también para los bomberos y los brigadistas, porque es una pega dura y se quema nuestro patrimonio.
El principal motor económico de la isla es el turismo, y los turistas vienen a ver nuestro patrimonio. Si nosotros mismos lo quemamos y no lo cuidamos, estamos fallando. Nuestros tūpuna (ancestros) crearon este patrimonio, y nosotros a veces solo nos preocupamos de «llenarnos los bolsillos». ¿Qué hacemos para cuidarlo y para que las futuras generaciones puedan disfrutarlo? El sistema de emergencias también enfrenta diversas situaciones que requieren coordinación y preparación.
La sociedad civil es súper importante. Actuamos con organizaciones sociales como asociaciones de pescadores, juntas de vecinos, etc., porque ellos son quienes hacen el llamado a emergencia y tienen la primera intención de cuidar nuestro territorio. Antes de despedirme, quiero mostrarles un pequeño video sobre lo que sucede con los incendios forestales.
Estos videos corresponden a dos días de incendios en enero de 2021, donde se quemaron alrededor de 1200 hectáreas. ¿Y quién estuvo ahí? La sociedad civil, CONAF, bomberos, Carabineros, la Armada, y muy importantemente, la DGAC. Estábamos en pandemia, y ellos tienen estrictamente prohibido salir del aeropuerto, pero aun así prestaron sus carros bomba. Perdieron equipos, incluyendo equipos de comunicaciones que hasta hoy nadie les ha repuesto, y los funcionarios tuvieron que cubrir esas pérdidas de su propio bolsillo.
El video es bastante elocuente. El primer día se quemó una cantidad, y el segundo, lamentablemente, se quemó el doble.
Presentación: “¿Cómo Carabineros está ligado a los recursos forestales?”

Daniel Guzmán – Comisario 6ta. Comisaría Carabineros Rapa Nui (F).
Muy buenos días a todos. Para quienes aún no me conocen, soy el Teniente Coronel Daniel Guzmán Poblete, y actualmente me desempeño como comisario de la Sexta Comisaría de Rapa Nui, una unidad de frontera.
Hoy quiero abordar un tema crucial: la relación de Carabineros de Chile con los recursos forestales y, específicamente, nuestra labor en la prevención e investigación de incendios forestales.
Nuestro Vínculo Histórico y Legal con los Recursos Forestales
Nuestra conexión con la protección de los bosques no es reciente. Ya en el año 1931, a través de la Ley de Bosques, se estableció que el cuerpo de Carabineros asumiría funciones en esta área. Avanzando en el tiempo, en 1962, Carabineros dio un paso más al crear la Brigada de Policía Forestal. El objetivo principal de esta brigada fue, y sigue siendo, enfrentar la problemática de los incendios forestales fundamentalmente a través de la prevención y el trabajo en terreno.
La Labor Preventiva Actual de Carabineros
Hoy en día, Carabineros de Chile continúa esta labor preventiva a través de nuestras diversas secciones forestales distribuidas a lo largo del país. En el caso particular de Rapa Nui, que pertenece a la Quinta Región, esta responsabilidad recae directamente en nosotros, la comisaría local.
¿Cómo llevamos a cabo esta prevención? Es un esfuerzo conjunto. Realizamos campañas de concienciación en estrecha colaboración con CONAF (Corporación Nacional Forestal), el SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) y la Municipalidad. También trabajamos codo a codo con las juntas de vecinos, impartimos charlas en recintos educacionales y participamos activamente en reuniones de trabajo para coordinar estrategias y esfuerzos.
Control, Fiscalización e Investigación de Incendios Forestales
Un hito importante en nuestra labor fue el Decreto Supremo 733 del año 1982, emanado del Ministerio del Interior. Este decreto nos entregó formalmente la responsabilidad del control y la fiscalización de la Ley de Bosques, así como todo lo relacionado con los incendios forestales. Crucialmente, también estableció nuestra competencia para llevar a cabo las investigaciones necesarias para determinar las causas de estos siniestros.
¿Cómo realizamos estas investigaciones? Contamos con el Laboratorio de Criminalística de Carabineros, que dispone de una sección forestal especializada. Esta sección se encarga de la pericia en el sitio del suceso, es decir, el lugar exacto donde se originó el incendio. Mediante un sistema metodológico y científico riguroso, procedemos al levantamiento de evidencias. El objetivo es doble: primero, comprobar fehacientemente cómo ocurrió el incendio y, segundo, poder establecer la responsabilidad que pudiera tener alguna persona en su origen, ya sea un incendio forestal propiamente tal.
Penas Aplicables a Quienes Cometen el Delito de Incendio
Este es un punto de suma importancia. Las penas varían significativamente dependiendo de la naturaleza y las consecuencias del acto:
- Quemas Ilegales sin Propagación de Incendio (en áreas silvestres protegidas): Si una persona realiza una quema que no estaba autorizada en un área silvestre protegida y esta quema no se propaga, es decir, no causa un incendio, las penas van desde los 61 días a 3 años de presidio menor. Adicionalmente, se impone una multa que oscila entre 11 y 50 Unidades Tributarias Mensuales (UTM).
- Quema Ilegal que Causa Incendio (sin intención, en zonas rurales, urbanas o semi-urbanas de uso público): Si una quema ilegal, realizada sin permiso, ocasiona un incendio, o si el incendio se produce sin una intención directa de provocarlo, pero ocurre en zonas rurales, terrenos urbanos o semi-urbanos destinados al uso público, las penas se agravan. Hablamos de 541 días a 5 años de presidio, y una multa de 50 a 150 UTM.
- Quema Ilegal que Causa Incendio (en área silvestre protegida): Si la quema, obviamente no autorizada, ocurre en un área silvestre protegida y sí ocasiona un incendio, a diferencia del primer caso, el delito es más grave. La pena aumenta, yendo de 3 años a 5 años de presidio, y la multa se eleva considerablemente, situándose entre 100 y 200 UTM.
- Incendio Forestal Intencional: Para quien comete el delito de incendio forestal, es decir, lo produce de manera intencional, las penas son las más severas. Parten desde los 5 años y pueden llegar hasta los 20 años de cárcel. Es fundamental destacar que hubo una modificación legal reciente que estableció este significativo aumento de penas, reflejando la gravedad con la que se trata este delito.
¿Puedo Quemar Rastrojos en Zonas Urbanas o en mi Casa?
La respuesta es un rotundo no. El Decreto Supremo 144 del Ministerio de Salud, en su artículo 6º, es muy claro: prohíbe dentro del radio urbano de las ciudades la incineración libre –ya sea en la vía pública o en recintos privados– de hojas secas, basuras u otros desperdicios. Esta acción constituye una falta estipulada en dicho decreto. Si se detecta una infracción de este tipo, se notifica y se informa al Juzgado de Policía Local, quien aplica la sanción correspondiente.
¿Quién y Cómo se Puede Denunciar?
Cualquier persona puede hacer una denuncia. Si alguien tiene conocimiento de un hecho con características de delito, como un incendio forestal, tiene la facultad de denunciarlo.
¿A quién o dónde? Se puede denunciar ante Carabineros de Chile o la Policía de Investigaciones. (El texto original también menciona Gendarmería para delitos en recintos penitenciarios o tribunales, pero para incendios, las primeras son las relevantes).
¿Es posible hacer una denuncia anónima? Sí, también es posible. Existe el programa «Denuncia Seguro». Llamando al *4242 o ingresando a la página web denunciasegura.cl, uno puede poner en conocimiento del Ministerio Público, a través del Ministerio del Interior, un hecho que revista caracteres de delito. Esto no se limita solo a incendios forestales; aplica a cualquier delito del que se tenga conocimiento y sobre el cual se quiera aportar antecedentes para que la persona responsable sea detenida, sin necesidad de identificarse.
Antecedentes y Cifras en Rapa Nui
Permítanme compartir algunas cifras locales. Aquí en Rapa Nui, durante el año 2023, tuvimos 23 casos de incendios forestales. En lo que va del 2024, a la fecha de esta presentación, llevamos 8 casos. Esto representa una disminución de 15 casos, o un 65% menos, lo cual es, sin duda, gratificante.
Sin embargo, es importante entender que esta disminución tiene una fuerte relación con factores climáticos. El año pasado, durante octubre y noviembre, experimentamos una sequía muy importante. En el periodo actual, esa sequía no ha tenido la misma intensidad. Esto es crucial, porque significa que el combustible vegetal no se encuentra en las mismas condiciones de sequedad extrema que facilitan la ocurrencia y propagación de un incendio forestal.
En cuanto a los días de la semana con mayor ocurrencia de estos delitos, el día jueves ha sido el más frecuente, seguido por martes, sábado y domingo. Es importante señalar que estos antecedentes pueden no ser totalmente exhaustivos ni coincidir al 100% con los que maneja CONAF. La razón es que muchos incendios forestales, especialmente aquí en Rapa Nui, no son denunciados formalmente por particulares. Por lo tanto, Carabineros de Chile, a través del personal que realiza servicio en la población, cuando toma conocimiento de un hecho de estas características, realiza la denuncia «de oficio».
¿Qué Significa «De Oficio»?
«De oficio» significa que, sin que haya una persona identificada que presente la denuncia, nosotros, como Carabineros, ponemos en conocimiento del Ministerio Público la situación. Informamos qué es lo que ocurrió y reunimos la mayor cantidad de antecedentes posible para que, a través de una investigación, se pueda encontrar al responsable del incendio.
Obviamente, hay hechos que, por su magnitud, quizás no alcanzan a considerarse un incendio forestal propiamente tal, o que simplemente no son informados a la policía. Por eso, a veces puede haber discrepancias entre nuestras cifras y las de CONAF, ya que ellos también registran todos los «amagos de incendio» (intentos o conatos de incendio) en el ámbito forestal.
Conclusión
Bueno, esa sería mi presentación. Contaba con unos 5 minutos para entregarles toda esta información. La idea principal es que todos tomemos un poco más de conocimiento sobre las consecuencias a las que se exponen las personas que cometen incendios. Y esto no aplica solamente a quien lo hace de forma voluntaria o intencional, sino también a aquel que, sin tener la intención, lo ocasiona por negligencia o descuido.
Muchas gracias por su atención.»
Presentación: “Impactos de los incendios en el patrimonio cultural arqueológico”

Susana Nahoe – Arqueóloga, miembro del directorio de Ma’u Henua
¡Hola a todos! Como Tesorera de Mau Henua, quiero comenzar agradeciéndoles sinceramente por haber asistido a este conversatorio. Sé que hemos tenido un año y un fin de año súper intensos, así que mi presentación será bastante sencilla, pero el mensaje que quiero transmitirles es de suma importancia y espero que les genere conciencia.
El tema central que quiero abordar es la acción del fuego sobre la roca de nuestros moai. Este no es un proceso simple; es una acción química. Cuando el fuego actúa sobre la roca, esta se rompe. Lo que sucede es que se rompen los enlaces químicos en el interior de la materia. Como consecuencia directa, el moai comienza a desintegrarse, y lo hace a una velocidad mucho más rápida que su desintegración natural. En las imágenes que hemos visto, podemos apreciar cómo se aceleran estos procesos. El incendio, a través de la alta temperatura que genera, rompe tanto los enlaces químicos como los físicos de la roca. Esto debilita la piedra, y es en ese momento cuando los efectos de la intemperie –el viento, la lluvia, que afectan a los moai día a día– se ven magnificados. Bajo el efecto combinado de la temperatura del fuego y sus consecuencias, esta desintegración se acelera muchísimo más.
Esa capa negra que vemos cubriendo los moai después de un incendio es hollín. Este hollín se genera, en gran medida, a partir del pasto que crece sobre los propios moai. Tenemos una cubierta vegetal, que llamamos «ma’uku piro», que cubre la gran mayoría de nuestros moai. Lamentablemente, aunque tenemos 25 sitios de visitación que están resguardados y despejados, hay muchísimos más moai distribuidos por toda la isla que están cubiertos por este ma’uku piro. Y esta vegetación, al quemarse, acelera la producción de hollín, que se adhiere a la piedra.
Mi intención hoy es hacerles ver lo cruciales que son los tratamientos de conservación y la necesidad de aplicarlos ya sobre los moai. Por ejemplo, en el caso del incendio de Rano Raraku, se presentó una propuesta para la limpieza del hollín. Si ustedes van hoy a Rano Raraku, verán que los moai están cafés de nuevo. Esto es porque ya han pasado dos años desde el incendio, y la naturaleza, aunque hace su trabajo, lo hace a un ritmo lento. Nosotros necesitamos actuar.
Debemos abrirnos a la posibilidad de que vengan expertos extranjeros a ayudarnos, a enseñarnos cómo podemos limpiar el hollín de los moai. El objetivo es bajar el grado de desintegración provocado tanto por los incendios como por el hollín que ya está presente. La foto que les he mostrado es del último incendio, y es de un moai que, como muchos otros en las áreas afectadas, siempre se queman. Es una triste realidad: no se queman moai diferentes en cada incendio; siempre son los mismos, los mismos, los mismos. Tenemos identificadas «zonas rojas», como los alrededores de Anakena, donde siempre hay quemas. Ana Marama siempre se quema, cerca de Hanga o Onu también siempre se quema. Son los mismos moai los que sufren repetidamente los embates del fuego.
Y son precisamente estos moai, los que se han quemado en múltiples ocasiones y se encuentran en un estado de deterioro demasiado fuerte, los que necesitamos empezar a limpiar de hollín. Podríamos pasar el próximo año por uno de estos moai y pensar «hoy se ve bien», pero la realidad es que el daño es interno. Son los enlaces de la roca los que se debilitan, volviéndolos más susceptibles a la lluvia, al viento, e incluso a los caballos que, al pasar, les dan una «pataíta» o se rascan contra ellos. Todo esto va disminuyendo el bloque del moai, erosionándolo poco a poco.
Lo que nos preocupa principalmente, y este es el quid de la cuestión, es que este moai, nuestro patrimonio, no llegue a ser visto por nuestros «hinarere», nuestros descendientes, tal cual como nosotros lo conocimos. Ese es el temor principal.
Ahora mismo, tenemos una gran deuda con nuestros descendientes: reparar la laguna de Rano Raraku. Se nos quemó a nosotros, como generación, y tenemos la responsabilidad de entregarle a la nueva generación una laguna tal cual como la recibimos, esa hermosa laguna donde todos nadábamos. Es una gran deuda pendiente. Como pueden observar en las imágenes, el incendio es muy intenso alrededor del moai. La temperatura que alcanza la roca es muy fuerte. Por lo general, cuando hay un incendio grande, todos estamos suplicando para que llueva. Pero aquí se presenta otro problema: cuando llueve fuerte sobre un moai extremadamente caliente, este se quiebra por «termofractura». Cuando la roca acumula mucho calor y le cae una gota de agua, por muy basalto que sea, por muy dura que sea la roca, esta se va a quebrar igual.
Entonces, mi mensaje es que nos abramos a la posibilidad de conocer e implementar tratamientos que nos ayuden a controlar la desintegración del moai post-incendio. Es bueno, es positivo, y tenemos que hacerlo para que este moai no se nos pierda. Estamos hablando de la gran mayoría, o sea, el 20% de los moai que tenemos. El total de moai en la isla es de 1.048. Si no hacemos nada, el 20% de ellos, de aquí a 10 años más, ya no va a tener detalles, no va a tener nariz, no va a tener el rasgo de los labios, no va a tener manos.
Por eso, si nosotros aplicamos los tratamientos de conservación adecuados, podemos marcar una diferencia. Primero, después de los incendios, limpiar el hollín, ayudando a la naturaleza a acelerar este proceso. Luego, aplicar el tratamiento de conservación propiamente dicho. Este consiste en aplicar un consolidante, que es un sílice –vidrio natural en líquido–. Se le aplica al moai y el moai recupera su dureza. Después, se le aplica un hidrorepelente. Esto es porque cuando el agua es absorbida por la roca, esta queda húmeda y débil. El hidrorepelente evita que el moai vuelva a quedar húmedo y se debilite; impide que la lluvia ingrese a la piedra, pero, muy importante, sí deja que la humedad que está dentro de la roca pueda salir. Porque si dejamos la humedad atrapada dentro, la roca también se rompe. Necesitamos controlar ese efecto físico a través del hidrorepelente.
Con estos tres tratamientos de conservación –limpieza de hollín, consolidante e hidrorepelente– sumado a la extracción de líquenes, podemos mejorar mucho la situación. Sobre los líquenes, también hay un mito urbano que dice que su extracción es muy negativa. Es cierto que hay moai que tienen mucho liquen y que al retirarlo se desprenden unos miligramos de roca. Pero esta cantidad es mínima en comparación con lo que se pierde por el viento, por la intemperie, por la lluvia. Lo que se resta de roca en una lluvia es mucho mayor. El tratamiento de conservación ayuda a que el moai, durante unos 10 años, no se desintegre y se mantenga en un buen estado de conservación.
Pensemos en esto: si nosotros tratamos 10 moai al mes, nos demoraríamos 10 años en terminar de aplicarlo en todos los moai de la isla. Y luego, al pasar esos 10 años, como el tratamiento de conservación dura ese tiempo, tenemos que volver a empezar con el primero. Es un ciclo, un ciclo largo, pero que también significa darle trabajo a nuestra gente, darle conocimientos a nuestra gente. Y, fundamentalmente, que nuestra gente también se acerque al patrimonio a través de una intervención directa en sus moai. Esto intensifica también la pertenencia de nosotros en términos culturales, fortalece nuestra identidad.
Esa es mi presentación. Maururu.
2. Antecedentes y Contexto del Programa
2.1. El Programa «Transferencia, Educación y Reforestación para el Cambio Climático en Rapa Nui»
Este programa de CONAF se articula en torno a cuatro ejes estratégicos interconectados, diseñados para abordar de manera integral los desafíos del cambio climático en la isla:
- Propagar: Producción a gran escala de material vegetal para la reforestación. Esto incluye la propagación, por semillas y esquejes, de especies adaptadas a las condiciones de la isla (como el aito, la albizia y el oro pakai) y especies nativas (como el mako’i y el marikuru), con el objetivo de restaurar la cubierta vegetal.
- Controlar: Implementación de medidas para la contención de la erosión y la recuperación de cárcavas. Rapa Nui presenta más de 500 hectáreas con erosión severa y cientos adicionales con diversos grados de degradación, lo que requiere trabajos urgentes de bioingeniería y restauración de suelos.
- Educar: Desarrollo de una estrategia intensiva de educación y difusión para construir una comunidad resiliente y adaptada. Esto se materializa a través de mesas sectoriales, conversatorios, talleres dirigidos a jóvenes, y la creación y divulgación de recursos audiovisuales (sitio web del programa, presencia en Instagram: @cambioclimaticoenrapanui).
- Plantar: Ejecución de proyectos de reforestación, con una meta ambiciosa de plantar más de 100,000 árboles. Estas plantaciones se realizan con cuadrillas especializadas y grupos de voluntarios en áreas prioritarias, como sitios erosionados o con riesgo de erosión, y terrenos degradados por incendios forestales, muchos de ellos de carácter intencional.
2.2. Criticidad del Cambio Climático en Rapa Nui: Un Diagnóstico Preocupante
La particular vulnerabilidad de Rapa Nui al cambio climático se fundamenta en una combinación de factores geográficos y ambientales:
- Superficie pequeña y aislada: Limita la capacidad de amortiguación de los ecosistemas y la disponibilidad de refugios ecológicos.
- Disminución de precipitaciones (-15%) y aumento de la frecuencia e intensidad de las sequías: Impacta directamente la disponibilidad de agua dulce y la salud de la vegetación, aumentando la inflamabilidad.
- Aumento de la temperatura máxima: Genera estrés hídrico en las plantas y favorece condiciones propicias para la ignición y propagación de incendios.
- Suelos delgados y aumento de la erosión: La pérdida de suelo fértil dificulta la regeneración natural y la efectividad de los esfuerzos de reforestación.
- Praderas degradadas: La predominancia de pastizales secos y altamente combustibles incrementa el riesgo de IIFF.
- Baja superficie de suelos con potencial agrícola (-10%): Amenaza la seguridad alimentaria local y aumenta la presión sobre los recursos naturales.
Estos factores se ven agravados por los incendios forestales, intensificados por el cambio climático, lo que representa una grave amenaza multidimensional para el patrimonio cultural y arqueológico, la seguridad alimentaria, los escasos recursos hídricos y la biodiversidad única de la isla. La erradicación de los IIFF de origen intencional se identifica como crucial para posibilitar una adaptación efectiva al cambio climático, ya que estos eventos socavan la capacidad de la isla para enfrentar los desafíos climáticos y obstaculizan la planificación estratégica a largo plazo.
2.3. Logros Significativos del Programa (hasta la fecha del conversatorio)
El programa ha demostrado avances concretos en sus diferentes componentes:
- Producción de plantas: Hasta julio de 2024, se había logrado una producción total de 113,547 árboles, lo que representa un avance del 90.8% respecto a la meta total del programa y un delta positivo de 30,000 plantas sobre lo programado.
- Control de erosión: Se han implementado intervenciones efectivas para el control de flujos hídricos y la estabilización de suelos en predios afectados por la erosión.
- Educación y difusión: Mantenimiento de una activa campaña de comunicación y sensibilización a través del sitio web, redes sociales (Instagram), y la organización de mesas sectoriales y los conversatorios, como el que aquí se reporta.
- Reforestación: Durante el período 2023-2024, se han plantado un total de 92,203 árboles en el Parque Nacional Rapa Nui (PNRN), terrenos fiscales y predios privados afectados por IIFF.
2.4. Síntesis de las Conclusiones de las Mesas Sectoriales 1 y 7 sobre Incendios Forestales
Las deliberaciones previas en las Mesas Sectoriales 1 y 7 sentaron las bases para este conversatorio, identificando los siguientes puntos clave:
- Impacto Agravado: Los IIFF en Rapa Nui, intensificados por el cambio climático, representan una grave amenaza multidimensional.
- Erradicación de la Intencionalidad: Se identificó como crucial la erradicación de los IIFF de origen intencional para posibilitar una adaptación efectiva al cambio climático.
- Pilares Fundamentales: El conocimiento tradicional rapanui y una educación ambiental integral y pertinente son fundamentales para promover prácticas sostenibles y una cultura de prevención.
- Enfoque Integral Requerido: Es indispensable un enfoque holístico que combine sinérgicamente educación, políticas públicas efectivas, adopción de tecnología apropiada, revitalización de prácticas culturales resilientes, y una sólida colaboración entre instituciones y la comunidad.
- Responsabilidad Colectiva: Abordar esta problemática exige una responsabilidad compartida y un compromiso colectivo para proteger el medio ambiente y garantizar un futuro sostenible para Rapa Nui.
Estos insumos dieron origen a los siete lineamientos estratégicos que se utilizaron como punto de partida en el conversatorio:
Educación ambiental integral.
Colaboración interinstitucional.
Políticas efectivas.
Tecnología y prácticas sostenibles.
Rescate de prácticas culturales.
Monitoreo y evaluación.
Participación comunitaria.
3. Metodología Detallada del 2do Conversatorio
El diseño metodológico del 2do Conversatorio se orientó a maximizar la participación activa, el diálogo constructivo y la co-creación de soluciones, siguiendo una estructura clara y facilitada.
3.1. Preparación y Convocatoria
La preparación se basó en los insumos de las Mesas Sectoriales 1 y 7. Se convocó a una diversidad de actores relevantes de la comunidad de Rapa Nui, incluyendo representantes de instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil, sector privado, líderes comunitarios y ciudadanos interesados, con el objetivo de asegurar una pluralidad de perspectivas.
3.2. Objetivos Específicos del Conversatorio
Tal como se presentó a los participantes, los objetivos fueron:
- Organizar en orden de prioridad los siete (7) lineamientos estratégicos relacionados con incendios forestales, previamente levantados y consensuados en la 1ra y 7ma mesa sectorial de este Programa.
- Proponer acciones específicas, prácticas y realizables para poder desarrollar e implementar efectivamente estos lineamientos.
3.3. Lineamientos Base para la Discusión
Los siete lineamientos que sirvieron como punto de partida para el trabajo grupal fueron los ya mencionados, emanados de las Mesas Sectoriales 1 y 7.
3.4. Participantes y Organización del Trabajo
Al inicio de la jornada, los asistentes fueron recibidos y se les asignó un color, conformándose así cinco (5) grupos de trabajo heterogéneos. Cada grupo contó con un facilitador encargado de guiar la discusión, asegurar la participación equitativa y registrar las propuestas.
3.5. Desarrollo Detallado de las Actividades
La jornada se estructuró en torno a una agenda que incluyó la presentación de objetivos, la explicación de la metodología, breves presentaciones informativas para contextualizar, el trabajo en grupo, la puesta en común de resultados, la búsqueda de acuerdos y un espacio para reconocimientos («galardones a la trayectoria»). El núcleo del trabajo participativo se centró en dos actividades principales:
- Actividad 1: Priorización de Lineamientos Estratégicos
- Proceso: Cada uno de los cinco grupos recibió la lista de los siete lineamientos. Se les solicitó que, mediante discusión interna y consenso grupal, ponderaran la importancia relativa de cada lineamiento para abordar la problemática de los IIFF. Los resultados de los cinco grupos fueron consolidados y promediados para obtener una ponderación general.
- Propósito: El objetivo no era descartar ningún lineamiento, sino identificar, desde la percepción colectiva, aquellos que requieren una atención más inmediata o que deben constituir la base para los primeros esfuerzos en la estrategia de prevención y manejo de IIFF.
- Registro: Los facilitadores tomaron nota de las discusiones y las prioridades.
- Proceso: Cada uno de los cinco grupos recibió la lista de los siete lineamientos. Se les solicitó que, mediante discusión interna y consenso grupal, ponderaran la importancia relativa de cada lineamiento para abordar la problemática de los IIFF. Los resultados de los cinco grupos fueron consolidados y promediados para obtener una ponderación general.
- Actividad 2: Propuesta de Acciones Específicas por Lineamiento
- Proceso: Tomando como base los siete lineamientos (con especial énfasis en los más priorizados, pero sin excluir los demás), se solicitó a cada grupo que generara ideas y propusiera acciones concretas, específicas y realizables para cada uno. Se instó a pensar en qué se podría hacer para «dar vida» a cada lineamiento.
- Enfoque: Se buscó que las propuestas fueran prácticas, culturalmente pertinentes y, en la medida de lo posible, que consideraran los recursos y capacidades existentes o potencialmente movilizables en la isla.
- Registro: Los facilitadores documentaron detalladamente todas las acciones propuestas por su grupo.
- Proceso: Tomando como base los siete lineamientos (con especial énfasis en los más priorizados, pero sin excluir los demás), se solicitó a cada grupo que generara ideas y propusiera acciones concretas, específicas y realizables para cada uno. Se instó a pensar en qué se podría hacer para «dar vida» a cada lineamiento.
- Puesta en Común, Discusión y Consenso (Fase Plenaria):
- Presentación: Un representante de cada mesa presentó en sesión plenaria un resumen de las prioridades y acciones clave propuestas por su grupo.
- Discusión y Refinamiento: Se abrió un espacio para comentarios, complementos o interrogantes. El objetivo era asegurar que las acciones estuvieran alineadas con los lineamientos, identificar lagunas, y comenzar a resolver redundancias.
- Acuerdos Iniciales: Se buscó generar un nivel de acuerdo general sobre el conjunto de acciones propuestas, reconociendo que constituían un insumo «en bruto» para posterior sistematización.
- Presentación: Un representante de cada mesa presentó en sesión plenaria un resumen de las prioridades y acciones clave propuestas por su grupo.
3.6. Principios Transversales de la Metodología
Se enfatizó la importancia de la brevedad en las exposiciones, el respeto por los tiempos asignados y las intervenciones, fomentando un ambiente de diálogo constructivo y colaborativo.
4. Resultados Detallados del Conversatorio
4.1. Actividad 1: Priorización Ponderada de Lineamientos Estratégicos
La consolidación de las ponderaciones asignadas por los cinco grupos de trabajo a los siete lineamientos estratégicos arrojó el siguiente orden de prioridad general:
Lineamiento Estratégico | Prioridad Ponderada (%) |
1. Educación Ambiental Integral | 16.07% |
2. Colaboración Interinstitucional | 15.48% |
3. Políticas Efectivas | 14.88% |
4. Tecnología y Prácticas Sostenibles | 14.29% |
5. Rescate de Prácticas Culturales | 13.69% |
6. Monitoreo y Evaluación | 13.10% |
7. Participación Comunitaria | 12.50% |
Estos datos fueron representados visualmente en el documento fuente mediante un gráfico de barras («Ilustración 1»).
Análisis Detallado de la Priorización:
Aquí tienes el texto completamente estructurado en una tabla clara, sin omitir ningún contenido:
Lineamiento Prioritario | Porcentaje | Descripción Detallada |
Educación Ambiental Integral | 16.07% | Su posición como máxima prioridad refleja un consenso sobre su rol fundamental y transversal. Se percibe como el cimiento indispensable para construir una cultura de prevención, fomentar la comprensión de los riesgos asociados al cambio climático y los IIFF, y promover cambios de comportamiento sostenibles en todos los niveles de la comunidad. Es vista como habilitadora de la efectividad de los demás lineamientos. |
Colaboración Interinstitucional | 15.48% | La alta valoración de este lineamiento subraya la necesidad crítica de una acción coordinada y sinérgica entre las diversas instituciones con responsabilidades en la gestión del territorio, la prevención de emergencias y la protección del medio ambiente (CONAF, Municipio, SENAPRED, comunidades indígenas, ONGs, etc.). Se reconoce que los esfuerzos aislados son insuficientes. |
Políticas Efectivas | 14.88% | Este resultado enfatiza la demanda de un marco normativo y regulatorio claro, robusto, aplicable y fiscalizable. Esto incluye tanto el desarrollo de nuevas políticas como la aplicación efectiva de las existentes, incluyendo mecanismos de sanción para conductas de riesgo o negligentes. |
Tecnología y Prácticas Sostenibles | 14.29% | Su posición intermedia alta indica un reconocimiento de la importancia de integrar herramientas tecnológicas modernas (ej. para monitoreo, alerta temprana, gestión de recursos) y fomentar prácticas productivas y de uso del suelo que sean ambientalmente sostenibles y reduzcan la vulnerabilidad a los incendios. |
Rescate de Prácticas Culturales | 13.69% | Este lineamiento destaca la valoración del conocimiento ancestral rapanui en la gestión del territorio y la prevención de riesgos. Se busca revitalizar y adaptar prácticas tradicionales que históricamente contribuyeron a la resiliencia del ecosistema insular. |
Monitoreo y Evaluación | 13.10% | Considerado importante, pero quizás percibido como una fase posterior o un componente de apoyo. No obstante, se reconoce su necesidad para medir el progreso, ajustar estrategias y asegurar la rendición de cuentas. |
Participación Comunitaria | 12.50% | Su menor prioridad relativa no se interpreta como una falta de importancia. Se especula que refleja una percepción generalizada de que la comunidad local ya demuestra una alta disposición a colaborar activamente en la prevención y extinción de incendios. Por lo tanto, el foco inicial podría dirigirse más hacia áreas menos desarrolladas institucionalmente. Las acciones propuestas para este lineamiento buscan formalizar y potenciar esta disposición. |
4.2. Actividad 2: Detalle de Acciones Propuestas por Lineamiento
Se presenta a continuación el catálogo de acciones propuestas por los cinco grupos de trabajo, agrupadas por cada uno de los siete lineamientos estratégicos.
Lineamiento: Educación Ambiental Integral
Cápsulas educativas efectivas en todo idioma (rapanui, español, inglés) a través de difusión general (radio, TV, redes sociales).
Incluir la educación ambiental como asignatura permanente y transversal desde pre-básica hasta 4to medio en la malla curricular oficial.
Difusión masiva y continua en medios de comunicación locales y plataformas digitales.
Programas de educación y capacitación técnica específicos para ganaderos y agricultores locales sobre manejo de fuego, prevención y prácticas sostenibles.
Campañas de difusión constante y diversificada en todos los medios disponibles, adaptadas a diferentes públicos.
Gestión de fondos (ej. postular a FNDR) para programas educacionales implementados por profesionales locales.
Educación sobre prevención de incendios desde el hogar, involucrando a las familias.
Creación de planes sectoriales de educación ambiental para colegios, instituciones públicas y organizaciones ganaderas.
Diseño e implementación de un plan de comunicación general sobre IIFF y cambio climático.
Realizar seguimiento y evaluación de la estrategia educacional y los planes planteados.
Concientización sistemática sobre el impacto de los incendios a través de medios de comunicación, testimonios y material gráfico.
Promover y enseñar otras técnicas de renovación de suelo alternativas al uso del fuego.
Educar a través de la práctica activa en niños y jóvenes (ej. talleres, viveros escolares, brigadas ecológicas).
- Síntesis del Enfoque: Estrategia educativa multifacética y de largo alcance, que combina educación formal, no formal e informal. Busca llegar a todos los segmentos y sectores productivos, con énfasis en la pertinencia cultural y profesionales locales.
Lineamiento: Colaboración Interinstitucional
Crear una oficina local de SENAPRED (Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres) con personal dedicado, que coordine protocolos de actuación y acción colaborativa entre todas las entidades.
Optimizar la asignación y uso de recursos (humanos, financieros, materiales) ajustados a la realidad geográfica y las capacidades locales.
Organizar a la comunidad (organizaciones de base, sociedad civil) como una institución más, con participación activa en la propuesta y toma de decisiones (Coordinación interna local).
Establecer un comité interdisciplinario e interinstitucional permanente con lineamientos, beneficios y exigencias comunes.
- Unificación y estandarización de protocolos de comunicaciones entre todas las instituciones que trabajan en emergencias.
Creación de mesas de trabajo interinstitucionales permanentes con participación de la sociedad civil.
Alineación de protocolos de acción y respuesta entre instituciones, definiendo roles y responsabilidades claras.
Fijar un plazo (ej. 1 año) para la creación de SENAPRED y para que las instituciones tengan un plan de alzamiento ante emergencia.
Generar y socializar protocolos de emergencia institucionales específicos para cada entidad.
Empoderar a los encargados designados con capacidad real de toma de decisiones y gestión de recursos durante emergencias.
Asegurar la activación efectiva y oportuna de SENAPRED en Rapa Nui.
Garantizar la independencia técnica en la toma de decisiones durante emergencias graves.
- Síntesis del Enfoque: Fortalecer la gobernanza de la gestión de riesgos y emergencias. Formalizar la coordinación, establecer roles claros, unificar protocolos y asegurar una respuesta eficiente y articulada, con un llamado a la creación o fortalecimiento de una entidad coordinadora local como SENAPRED.
Lineamiento: Políticas Efectivas
Promover y difundir activamente la obligación legal y moral de denunciar acciones incendiarias, posicionándolo como un bien superior para la comunidad.
Difundir ampliamente la existencia de políticas de sanciones y las consecuencias legales de provocar incendios.
Generar instancias de apoyo municipal y comunitario para la limpieza de sitios eriazos urbanos y rurales como medida de prevención.
Implementar políticas públicas restrictivas y disuasorias, como la pérdida de beneficios estatales o comunitarios para infractores.
Integrar la Educación Ambiental de manera obligatoria en la malla curricular nacional y local.
Incentivar prácticas sostenibles mediante mecanismos como la priorización en la postulación a proyectos para aquellos que no sean infractores.
Asegurar que los mecanismos de sanciones sean efectivamente cumplidos, fortaleciendo el trabajo de investigación de PDI y la fiscalización de Carabineros.
Desarrollar y aplicar legislaciones específicas para un territorio especial como Rapa Nui (ej. actualización o complementación de la Ley Pascua en materia ambiental).
Fortalecer SENAPRED (o la entidad coordinadora) con un mayor número de funcionarios dedicados a la prevención de siniestros.
Crear incentivos para el desarrollo de actividades, políticas locales, normativas y ordenanzas que promuevan la prevención.
Intensificar las fiscalizaciones al cumplimiento de políticas y ordenanzas ambientales y de prevención.
Establecer mecanismos de seguimiento y evaluación de la efectividad de los proyectos y políticas implementadas.
Fortalecer e incentivar la actividad agropecuaria sostenible como una forma de manejo del paisaje y reducción de combustible vegetal.
Gestionar recursos financieros priorizando la prevención de incendios sobre la mera respuesta.
Desarrollar e implementar un plan de ordenamiento territorial que considere la variable de riesgo de incendios.
- Síntesis del Enfoque: Robustecer el marco legal y regulatorio. Enfocado en la disuasión (sanciones, denuncia), incentivo a buenas prácticas, fiscalización y planificación territorial con enfoque en prevención de IIFF.
Lineamiento: Tecnología y Prácticas Sostenibles
En áreas rurales, incorporar acciones tecnológicas modernas (ej. sistemas de riego eficientes, energías renovables) que procuren el abastecimiento permanente de agua.
Habilitar instalaciones y capacitar personal para realizar monitoreo permanente de espacios vulnerables (ej. torres de vigilancia, centros de monitoreo).
Educación y asistencia técnica respecto de especies vegetales pertinentes, menos inflamables y adaptadas al clima local.
Implementar sistemas de acopio de aguas de lluvias en lugares estratégicos y puntos rojos.
Implementar tareas de vigilancia activa, utilizando antenas de monitoreo (sensores) y drones, especialmente en horas y épocas críticas.
Mantención y creación de cortafuegos en zonas críticas, y reforestación estratégica en líneas de control con especies de baja combustibilidad.
Desarrollar e implementar un plan de regularización para la ganadería que promueva prácticas sostenibles.
Fomentar la reforestación con especies nativas y adaptadas, con diseños que consideren la prevención de incendios.
Incentivar y apoyar planes comunitarios y prediales de captación y almacenamiento de agua.
Asegurar proyectos de inversión con glosa presupuestaria insular o con recursos de fondo insular específicamente destinados a tecnología para prevención.
Implementar un sistema de vigilancia integral a través de recursos tecnológicos combinados (cámaras, sensores, drones, satélite).
Entregar herramientas tecnológicas y capacitación para su uso a grupos organizados del sector agropecuario.
Implementar la captación masiva de aguas de lluvias y promover la reutilización de aguas grises tratadas.
- Síntesis del Enfoque: Orientado a la adopción de tecnologías para vigilancia, alerta temprana y gestión de recursos (hídricos), así como a la promoción de prácticas de manejo del suelo y vegetación para reducir la carga de combustible y aumentar la resiliencia.
Lineamiento: Rescate de Prácticas Culturales
Promover el cultivo de especies nativas y tradicionales en jardines de piedra (manavai) y mantener los espacios limpios.
Educar a las nuevas generaciones en el uso de sistemas ancestrales de manejo (agua, control de especies, animales y vegetales).
Volver al concepto de ‘umanga (trabajo comunitario) para resolver dificultades en emergencias y para la prevención (ej. limpieza, construcción de cortafuegos).
Clarificar a la población cuáles son prácticas ancestrales auténticas y beneficiosas.
Recuperar y sistematizar prácticas ancestrales de gestión ambiental y manejo del fuego.
Recoger y documentar testimonios de prácticas antiguas (de los mayores).
Promover los jardines de piedra (manavai) y las pircas (muros de piedra) como cortafuegos naturales y culturales.
Fomentar el ‘umanga agrícola sectorizando el pastoreo para un manejo controlado del combustible vegetal.
Volver a utilizar piedras como material principal para la construcción de cortafuegos duraderos.
Recuperar y difundir técnicas ancestrales para preservar y gestionar el agua.
Realizar un levantamiento exhaustivo de información sobre el conocimiento de los ancestros.
Promover los fuegos controlados (quemas prescritas) bajo estricta supervisión técnica y cultural, y la creación de cortafuegos tradicionales.
Incentivar el ‘umanga en las quemas (participación comunitaria en quemas prescritas y manejo de residuos).
- Síntesis del Enfoque: Revalorizar e integrar el conocimiento ecológico tradicional rapanui. Incluye técnicas de agricultura, manejo del agua, construcción con piedra y formas de organización comunitaria, adaptándolas al contexto actual.
Lineamiento: Monitoreo y Evaluación
Ocupar tecnología como drones térmicos para crear estadísticas de puntos calientes, comportamiento del fuego y efectividad de acciones.
Establecer y mantener una base de datos intersectorial, georreferenciada y actualizada.
Educar a la comunidad para la interpretación de datos de monitoreo y utilizar esta información para el ajuste participativo de estrategias.
Realizar encuestas periódicas de evaluación a la comunidad.
- Difundir estadísticas y resultados del monitoreo a la comunidad, colegios y medios de comunicación de forma clara y accesible.
Difundir información clara y oportuna sobre medidas preventivas y acciones para denunciar.
Confirmar y auditar los sistemas de monitoreo y control de gestión.
Implementar programas de trabajos mensuales de monitoreo en terreno y análisis de datos.
Generar un cuadro de mando integral (dashboard) con indicadores clave.
Planificación conjunta entre instituciones para la colaboración en el monitoreo y mantención de cortafuegos.
Implementar un sistema de monitoreo permanente con drones y otras tecnologías, con análisis en tiempo real.
Recurrir al comité de emergencia post emergencia para evaluar la respuesta y difundir lecciones aprendidas.
- Síntesis del Enfoque: Establecer sistemas robustos para la recolección, análisis y difusión de información relevante. Busca una M&E participativa y basada en evidencia para la toma de decisiones y mejora continua.
Lineamiento: Participación Comunitaria
Crear protocolos de apoyo diferenciados para las distintas capacidades y voluntades de los miembros de la comunidad y organizaciones civiles.
Fomentar la educación preventiva para la comunidad con pertinencia local, canalizada a través de organizaciones civiles y líderes comunitarios.
- Capacitar a miembros de la comunidad en técnicas de ataque directo de incendios (primera respuesta) y en acciones de prevención (ej. brigadas comunitarias).
Motivar a la sociedad civil organizada a participar más activamente en las mesas de trabajo y en la toma de decisiones.
Lograr un mayor involucramiento de la organización que administra el parque nacional (Comunidad Indígena Ma’u Henua) en la movilización de voluntarios para prevención y restauración.
Involucrar al sector turístico (empresas, guías, turistas) en las plantaciones anuales y campañas de sensibilización.
- Crear y equipar cuadrillas de voluntarios capacitados y asegurados.
Establecer una agenda anual de actividades de participación ciudadana con información previa y clara.
Mejorar la comunicación y difusión de los espacios de diálogo y participación.
Convocar reuniones mensuales o periódicas para activar la red de voluntarios, desarrollar conocimientos y planificar acciones.
Crear y fortalecer asociaciones comunitarias (vecinales, productivas) a través de incentivos para la implementación de proyectos de prevención.
Desarrollar e implementar un plan de ganadería comunitaria sostenible que contribuya al manejo de combustibles.
- Síntesis del Enfoque: Canalizar, fortalecer y formalizar la disposición de la comunidad a colaborar. Propone mecanismos para la capacitación, organización (brigadas), información y espacios estructurados de participación en todas las fases de gestión de riesgo de incendios.
Las acciones propuestas fueron presentadas «en bruto» durante el conversatorio y requieren sistematización para el informe final. Se observaron solapamientos de acciones entre los diferentes lineamientos, lo que puede indicar puntos de sinergia o la necesidad de agrupar lineamientos en conjuntos más amplios en la fase de planificación.
5. Discusión Ampliada de los Resultados
Los resultados del 2do Conversatorio ofrecen una hoja de ruta valiosa y consensuada por actores clave de Rapa Nui para enfrentar la creciente amenaza de los incendios forestales. La priorización de la Educación Ambiental Integral como el lineamiento más relevante subraya una profunda convicción colectiva: la transformación cultural y la concienciación son prerrequisitos para cualquier estrategia exitosa a largo plazo. No se trata solo de informar, sino de formar ciudadanos responsables y proactivos en el cuidado de su entorno. Es vista como el pilar para cualquier ejecución exitosa de procesos de resiliencia y prevención de incendios.
La alta ponderación de la Colaboración Interinstitucional y las Políticas Efectivas refleja una clara demanda por una gobernanza más sólida, coordinada y con capacidad de ejecución. La recurrente mención a SENAPRED, ya sea para su creación local o fortalecimiento, evidencia la necesidad de una institucionalidad clara y con liderazgo en la gestión de emergencias, que articule a los múltiples actores involucrados. Las políticas no solo deben existir en el papel, sino que deben ser conocidas, aplicadas y sus incumplimientos sancionados, generando un efecto disuasorio real.
La interpretación de la menor prioridad relativa de la Participación Comunitaria es crucial: no denota desinterés, sino un reconocimiento a la intrínseca vocación de servicio y colaboración de la comunidad rapanui. No obstante, las acciones propuestas para este lineamiento son vitales para encauzar esta energía, proveyendo capacitación, organización y recursos para que la participación sea más efectiva y segura. La comunidad local suele estar muy dispuesta a colaborar en la prevención y extinción cuando ocurren incendios.
El extenso catálogo de acciones propuestas demuestra la riqueza de ideas y el compromiso de los participantes. La notable interconexión y solapamientos entre algunas acciones (ej. educación ambiental en diferentes lineamientos) no son necesariamente negativos; pueden indicar puntos de sinergia o la necesidad de un abordaje integrado. La fase de sistematización deberá abordar estas interrelaciones para optimizar la planificación.
Se evidencia un saludable equilibrio entre enfoques «de arriba hacia abajo», como el fortalecimiento institucional y la creación de políticas, y enfoques «de abajo hacia arriba», como el rescate de prácticas culturales y el fomento de la participación comunitaria. Esta combinación es esencial para la sostenibilidad de las intervenciones.
La inclusión del Rescate de Prácticas Culturales y la Tecnología y Prácticas Sostenibles muestra una visión que busca armonizar la sabiduría ancestral con las herramientas modernas. No se trata de una dicotomía, sino de una complementariedad necesaria para una gestión adaptativa del territorio.
Finalmente, el lineamiento de Monitoreo y Evaluación, aunque no en la cima de la priorización, es fundamental para asegurar que las estrategias y acciones implementadas sean efectivas, se ajusten según sea necesario y se pueda rendir cuentas. Su inclusión y las acciones propuestas garantizan un ciclo de mejora continua.
6. Contexto Institucional: Aportes de Carabineros y SINAPRED
Durante el conversatorio se presentaron ponencias que contextualizaron el rol de las instituciones clave en la gestión de incendios forestales en Rapa Nui.
6.1. Rol de Carabineros de Chile
Carabineros de Chile tiene un vínculo legal con los recursos forestales. La Ley de Bosques (D.S. 4363, 1931, Artículo 20º) establece que la función de guardería forestal, en general, será desempeñada por el Cuerpo de Carabineros. En 1962 se creó la Brigada de Policía Forestal y se formaron Destacamentos de Emergencia.
El Departamento del Medio Ambiente (O.S.5) de Carabineros es la repartición encargada de promover un sistema de gestión ambiental institucional, capacitar al personal en materias ambientales y actuar como contraparte técnica. Genera directrices institucionales respecto de la prevención, fiscalización y control de delitos asociados al medio ambiente.
Factores de Riesgo de Incendios Forestales identificados por Carabineros:
Olas de calor.
Cortafuegos en plantaciones forestales.
Franjas de protección bajo tendido eléctrico.
Microbasurales ilegales (quebradas y sitios eriazos).
Vegetación en contacto con tendido eléctrico.
Acumulación de vegetación (quemas agrícolas).
Medidas Preventivas sugeridas por Carabineros:
Hacer cortafuegos alrededor de las viviendas.
No hacer fogatas en lugares protegidos por el Estado ni en otros sectores no habilitados.
Conservar la calma, cortar suministros, abrir portones y evacuar el lugar.
Invitar a la ciudadanía a denunciar este tipo de ilícitos.
Según el Decreto Supremo 733, corresponderá a Carabineros la fiscalización y control de todas las normas que regulan estas materias, además de practicar la investigación de las causas de los siniestros. Actualmente, en Isla de Pascua, esta función se realiza por intermedio de la 6ta. Comisaría Rapa Nui (F).
Penalidades por Incendios Forestales:
Quien incendie bosques, sembrados, pastos, montes, cercos, plantíos o formaciones xerofíticas contempladas en la ley, será castigado con presidio mayor en cualquiera de sus grados (de 5 años y un día a 20 años de cárcel).
La misma pena aplica si el incendio afecta gravemente las condiciones de vida animal o vegetal de un área silvestre protegida.
Encender fuego o fuentes de calor en lugares no autorizados en áreas silvestres protegidas es prohibido. Quienes lo hagan recibirán pena de presidio menor en su grado mínimo a medio (de 61 días a 3 años) y multa.
Quien por mera imprudencia o negligencia en el uso del fuego en zonas rurales o terrenos urbanos/semiurbanos destinados al uso público, provoque un incendio, sufrirá pena de presidio menor en su grado medio a máximo (de 541 días a 5 años) y multa. Si esto ocurre o se propaga a un área silvestre protegida, la pena será de presidio menor en su grado.
Respecto a la denuncia, cualquier persona puede comunicar directamente al Ministerio Público o a funcionarios de Carabineros (entre otros) el conocimiento de un hecho que revista caracteres de delito. La denuncia puede ser verbal o escrita, conteniendo la identificación del denunciante, domicilio, narración del hecho, y designación de involucrados o testigos en cuanto le conste. Si el denunciante manifiesta la intención de reservar su identidad, se le deberá garantizar el secreto. Carabineros y otras instituciones pueden realizar la denuncia de oficio.
Tipificación de las Detenciones relacionadas con el fuego:
Efectuar quema sin contar con el aviso de CONAF.
Efectuar quema controlada en lugar distinto al establecido.
Efectuar quema controlada en horario distinto al establecido.
No cumplir con las condiciones técnicas de una quema controlada (cortafuegos, personal, herramientas, agua, etc.).
Existe una prohibición de incineración libre (hojas secas, basuras, etc.) dentro del radio urbano de las ciudades (Decreto Supremo N° 144, Art. N° 6). Para zonas rurales, aplican las quemas controladas para eliminación de desechos vegetales, reguladas por el Decreto Supremo Nro. 276 y la Ley de Bosques. Emplear el fuego en contravención a estas normas, siempre que NO cause incendio, se castiga con presidio menor en cualquiera de sus grados y multa.
Acciones de Carabineros (Sección Forestal y Ecológica de Valparaíso, aplicable a Rapa Nui):
- Prevención: Campañas con CONAF, SAG, Municipalidad, Juntas de Vecinos Rurales; Charlas Educativas en Colegios; Reuniones de Trabajo con Vialidad, Obras Públicas y Dueños de Predios.
- Apoyo y Participación: Apoyo a CONAF y SAG en fiscalización; participación en Puestos de Mando ante Emergencias (SENAPRED – CONGRID); Prevención durante patrullajes ante posibles activistas de incendios.
En cuanto a los Antecedentes de Incendios Forestales en Isla de Pascua:
En 2024 (hasta la fecha del informe), se registraron 8 denuncias por IIFF en la 6ta. Comisaría Rapa Nui (F).
En 2023, se registraron 23 denuncias. Esto representa una disminución de 15 denuncias (-65,2%) en 2024 respecto a 2023.
Los días con más denuncias en 2023 fueron martes, jueves y domingo. En 2024, fueron martes, jueves, sábado y domingo.
Durante 2023 se registraron 229,7 Hectáreas quemadas.
6.2. Rol del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (SINAPRED)
SINAPRED es el Sistema nacional para la prevención, mitigación y atención a desastres.
El Plan Provincial de Emergencias establece la constitución del Comité Provincial según las características de la emergencia. Sus Integrantes Permanentes incluyen:
Delegada Presidencial Provincial.
Encargado GRD de la Delegación Presidencial Provincial.
SEREMI de Salud.
Vialidad (MOP).
Bomberos.
Carabineros.
PDI.
Armada de Chile.
Hospital Hanga Roa.
Los Miembros Asesores Técnicos incluyen:
CONAF.
Empresa SASIPA (Servicios básicos).
Empresa Entel (Servicios de Comunicaciones).
Servicio Agrícola Ganadero.
Los Miembros Colaboradores incluyen:
Fuerza Aérea.
Municipalidad de Isla de Pascua.
La Solicitud de recursos y capacidades se canaliza a través de la Delegación Presidencial Provincial hacia el continente y servicios públicos regionales, en coordinación con SENAPRED.
Las Principales funciones del Comité Provincial son:
Coordinar intersectorialmente las acciones de respuesta y recuperación.
Coordinar labores de ayuda a la población afectada.
Coordinar y disponer el empleo de recursos (humanos, técnicos, materiales, financieros), aplicando principios de apoyo mutuo y escalabilidad.
Mantener estrecha coordinación y comunicación con el Comité Regional.
Ejecutar tareas encomendadas por el Comité Regional en la fase de respuesta.
La Activación del Comité Provincial depende de la magnitud del evento. En el caso de incendios forestales, se activa el Plan a solicitud del Delegado Presidencial Provincial en coordinación con el Encargado GRD de la DPP y otros organismos técnicos, si afectan al Parque Nacional Rapa Nui o sitios de interés patrimonial. También puede activarse a solicitud de la Autoridad Comunal y/o Organismos Técnicos.
7. Conclusiones
Las conclusiones clave derivadas del 2do Conversatorio son las siguientes:
Aquí tienes el texto estructurado en una tabla clara y completa, manteniendo íntegramente todo el contenido:
N.º | Conclusión / Idea Clave |
1 | El 2do Conversatorio cumplió exitosamente sus objetivos al generar una priorización consensuada de lineamientos estratégicos y un valioso compendio de acciones propuestas por la propia comunidad para enfrentar los incendios forestales en Rapa Nui. |
2 | La Educación Ambiental Integral se consolida como la piedra angular de la estrategia, percibida como el motor de cambio cultural y conductual necesario para la prevención a largo plazo. |
3 | Existe una demanda clara y urgente por fortalecer la gobernanza de la gestión de riesgos, a través de una mayor colaboración interinstitucional, el liderazgo de una entidad coordinadora como SENAPRED, y la formulación y aplicación rigurosa de políticas efectivas. |
4 | La participación comunitaria es un activo invaluable y reconocido en Rapa Nui; el desafío es estructurarla, capacitarla y dotarla de recursos para maximizar su impacto positivo. |
5 | Las acciones propuestas, aunque preliminares, son exhaustivas y reflejan un entendimiento profundo de la complejidad del problema, abarcando dimensiones educativas, institucionales, normativas, tecnológicas, culturales, de monitoreo y participación. |
6 | La interconexión de los lineamientos y la existencia de solapamientos en las acciones propuestas sugieren la necesidad de un enfoque de planificación integrado y sistémico para la fase de implementación. |
7 | Se reconoce que la erradicación de los IIFF intencionales y la adaptación al cambio climático son desafíos intrínsecamente ligados que requieren una respuesta colectiva y sostenida. |
8. Recomendaciones Estratégicas
A partir de los resultados y conclusiones del conversatorio, se plantean las siguientes recomendaciones estratégicas:
Nº | Acción | Detalle |
1 | Desarrollo de un Plan de Acción Detallado |
Se recomienda que CONAF lidere un proceso de sistematización de las acciones propuestas. Este proceso debe incluir:
|
2 | Priorización de la Inversión en Educación Ambiental Integral | Dada su alta ponderación, asignar prioridad en la asignación de recursos y esfuerzos para el diseño e implementación de un programa robusto de EAI, que incluya desarrollo curricular, capacitación de educadores locales y producción de material pertinente. |
3 | Impulso al Fortalecimiento de la Gobernanza y Coordinación | Promover activamente la discusión y toma de decisiones respecto a la estructura de coordinación para emergencias en la isla, considerando las propuestas de fortalecimiento o creación de una oficina local de SENAPRED. |
4 | Establecimiento de un Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Plan de Acción | Implementar un sistema de M&E participativo para monitorear el avance, evaluar el impacto y realizar ajustes, asegurando transparencia y rendición de cuentas. |
5 | Fomentar Alianzas Estratégicas | Buscar y consolidar alianzas con instituciones académicas, ONGs, sector privado y organismos de cooperación internacional que aporten conocimiento técnico, recursos o experiencias exitosas. |
6 | Integración del Conocimiento Tradicional y Científico | Asegurar que en el diseño e implementación de acciones se integren de manera respetuosa y efectiva el conocimiento ancestral rapanui y el conocimiento científico-técnico. |
7 | Comunicación Continua y Sostenida | Mantener informada a la comunidad sobre los avances en la implementación, utilizando los canales de comunicación del programa y otros medios locales, para sostener el compromiso y la participación. |
8 | Continuidad de los Espacios de Diálogo | Considerar la realización periódica de encuentros similares para revisar avances, enfrentar nuevos desafíos y mantener viva la colaboración. |